jueves, 15 de enero de 2015

En el 2012, experimento de oro fallido

Hoy buscaba el disco solista de Nina Diaz, la de Girl in a Coma, y en Spotify me topé con Niña Dioz, una rapera güera, regia que por ahí el 2012 yo habia escuchado en alt.latino. Qué triste me hace sentir pensar en el 2012, o 2011, o 2007 - todos los años que viví en Monterrey. Tal vez no sea tristeza, ni saudade, solo una nostalgia intensísima, una sensación de juventud sepultada, una emoción como cuando buscas a un amigo en Facebook solo para darte cuenta que ya se dio de baja y no tienes ni su cel ni su correo.

Con la música hasta más patético me puse, buscando la letra de En el 2000 de la Natalia. Para el 2000 año en que cumplí 18 y empecé mi carrera, ya pensaba mucho en México. Yo no escuchaba Linkin Park, escuchaba El Gran Silencio. Sin querer huirme de las calles suburbanas de Dallas, ya me imaginaba en las de Coyoacán. No sé por qué pero ese mundo tan diferente y a la vez lo mismo de siempre me pareció muy atractivo.

Y así, logré en el 2007 inmigrar a México, a Monterrey. Me condené a la pobreza, pero me gané mucho, un nuevo yo. Mi época de oro siempre será esa, y para el 2012 había alcanzado su cumbre - terminé mi maestría, tuve una novia culta y trabajadora, conseguí un buen trabajo. Medio me movía con la gente más chida. Toqué en bandas. Iba a fiestas exclusivas. Cenabas en los mejores restaurantes.

Pero teniendo tanto, vi poco a poco que tenía muy poco. Y para el 2014 me fui de México. No fue que no quería al país. No era demasiada corrupción, ni tan pocas oportunidades. No era demasiada violencia, ni tan poca cultura - ya para el 2014 yo curaba todo eso viendo El Pulso de La República. Era la suma de los excesos y las deficiencias, multiplicada por los miedos del futuro y la tasa del cambio del dólar lo que me hizo marcharme para atrás a mi rancho.

 Entonces ya ando en Dallas, extrañando los tacos de trompo.

 Mi época de oro también se siente como un experimento fallido. O solo tengo una rara depresión, deja voy con el curandero de Harry Hines.

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